Por Jorge Pablo Piccolo.- Técnico Superior en Periodismo Deportivo.

Del frío de Suardi al calor de Goiania pasaron trece años… puffff… si pasa el tiempo como una cachetada perfecta que las pupilas reciben y se clavan en la piel como pellizcos que no duelen, te hacen sonreír de placer…
Santino Ponce es de Oliva, Córdoba, Argentina; y el trazo del paralelismo es inevitable en cercanías de fechas y situaciones que no deben quedar en el olvido. Esto debe servir para los que ahora empiezan a correr y ven a los actuales consagrarse, porque antes esos actuales fueron niños…
Un 21 de julio de 2013 Ponce ganaba su primera carrera en el Certamen Argentino de Motociclismo en la Categoría 50 Minimoto… y en zapatillas… Otras épocas, otros momentos que luego se pulieron en seguridad y protección para los pilotos… Pero era lo que había… zapatillas… Nacía (perdón por pasar la barrera de la adjetivación), un crack.
Un 24 de mayo de 2026 Ponce ganaba su primera carrera en el Campeonato Latinoamericano de R3 en la Categoría Cup… y en botas rojas, delicadas, pro, perfectas… 13 años después de la gélida tarde santafesina a la calurosa mañana de Goiania…. Puffff… si pasaron cosas…
El paralelismo es perfectible porque en el proceso el piloto creció, salió bicampeón del CAM, se metió en la velocidad en pista, metió podios, peleó campeonatos, se fue a Estados Unidos… se independizó dependiendo de los que confiaron y confían en él…
Terco para la técnica, testarudo a su manera, pero con un carácter de velocidad único. Un loro joven que no aprende más porque su forma… y es así. Él es veloz y va tan rápido como pasa el tiempo. De aquel triunfo en Suardi como a esta victoria épica por 0.004 milésimas de segundo sobre cuatro rivales… La diferencia es solamente el contexto porque el distinto siempre fue Santino.






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