Por Jorge Pablo Piccolo.- Técnico Superior en Periodismo Deportivo
La ilusión es una expresión no científica de la dopamina (neurotransmisor clave producido por el cerebro)… Claro, yo no soy Profesor Universitario, soy un simple periodista deportivo devenido en generador de dopamina textual… y en esto de escribir y preparar informes, también produzco la ilusión en el lector: querer leer lo que queres leer… y lo que te imaginas a veces no termina siendo…
Eso le pasó a Benjamín Peralta persona. Olvídense del resto de los mortales que lo rodean… porque a ellos también les pasó lo mismo en su conjunto. Peralta se ilusionó y se la pegó en la pera. La ilusión es la percepción errónea o distorsionada de un estímulo externo real. A Benja lo ilusionaron, lo estimularon y le distorsionaron el camino que venía transitando.
En contra de la definición académica, los que le erraron fueron los que no cumplieron, encubrieron información, estimularon y desviaron energías y lo real lo convirtieron en mentiras.
Sin embargo, la vida tiene tantas vueltas como lo tiene este texto. Después de no concretarse el proyecto profesional de correr en Europa, de ver el camino a transitar hacia un lugar que todos quieren llegar, de pregonar por lugares donde hay que estar… el regresar fue la opción de cambiar a lo que se había cambiado.
Aparecieron los que apoyaron, los que esperaban, los que no lo esperaban, los que se sorprendieron. Benjamín volvió a correr en el Campeonato Latinoamericano de R3 y volvió para pegar un buen golpe en la pera ajena, sin dañar a nadie, sin herir ilusiones, sin promesas, solo resultados concretos… es verdad… fue una victoria, pero de esas que afirman los porqué de tanta dopamina acumulada de meses de cambiar energías que terminaron siendo en vano.
Un golpe a su propia pera, caerse, levantarse, sacudirse y volver a empezar… De eso se trata la vida, de ponerse a prueba que de lo malo se pueden sacar cosas buenas… No sé cuál será el futuro deportivo del piloto, lo que si se es que el presente es un valor propio. Que nadie te quite los valores que venis generando a golpes de pera.





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